lunes, 13 de febrero de 2012

Centro de Día S. Andrés del Rabanedo. Camino Francés: Astorga- Rabanal del Camino.

Ha llegado el sábado del mes de Febrero tan esperado por todos nosotros. Salimos de nuestras casas hacia nuestro punto de encuentro en Trobajo del Camino, con una temperatura de siete grados bajo cero, pero con la certeza de que un soleado día nos iba acompañar en nuestro peregrinaje. En nuestras mochilas llevábamos todo lo necesario para realizar nuestra tercera etapa y una gran dosis de entusiasmo que se contagia y crece sin parar. 

Así llegamos en autobús a Astorga, tomamos un café caliente y sin entretenernos más de lo necesario comenzamos a caminar a las nueve de la mañana hacia Murias de Rechivaldo. El frío era contundente, pero entrábamos en una nueva comarca “La maragatería” y el paisaje  que se presentaba ante nuestros ojos empezaba a variar considerablemente de todo lo que hasta entonces habíamos visto.


Nuestras miradas absorbían todo lo que nuestros ojos pueden filtrar: los campos, los animales (caballos, perros, gatos), las construcciones de los pueblos y las infinitas señales del camino y de otros peregrinos que nos arropan durante todo el trayecto. Sin apenas darnos cuenta llegamos a Murias de Rechivaldo, un hermoso y cuidado pueblo con su bonita iglesia.

 
Nuestra piernas no se detuvieron hasta Santa Catalina de Somoza, atravesamos sus calles, con sus interesantes casas, que mostraban ya la arquitectura típica de la comarca, sus puertas pintadas de azul y verde dotaban a esta localidad de una entrañable sensación.


Y con toda la inspiración del mundo seguimos hasta  El Ganso, donde una mujer y su hija acompañadas de sus acogedoras mascotas, perro y gato, nos dieron una grata acogida y nos indicaron que hasta Rabanal del Camino quedaban otras dos horas casi de trayecto. 


 Los ánimos estaban bien, el cansancio no se mostraba evidente y continuamos hacia Rabanal del Camino.  A pesar de ser invierno, este tramo nos ofreció un motivador paisaje al adentrarnos en pequeños bosquecillos de robles. Por fin llegamos a Rabanal de Camino y disfrutamos de la tan esperada comida. 


Muy cerca de nuestro objetivo del día, Foncebadón, arropados de un calor sorprendente para estas fechas, realizamos este último trayecto que aunque era más duro, realmente fue cautivador. Mirando hacia atrás, apreciábamos la belleza de nuestra tierra y la satisfacción de que ha merecido la pena realizar este esfuerzo. 


El camino, el paisaje, sus pueblos, sus gentes, empiezan a formar parte de nuestra  experiencia, pero hay algo que empieza a calar entre todos nosotros y es la buena relación del grupo, el aprendizaje humano nos enseña a cada paso que damos. Por fin, llegamos a la Cruz de Ferro ¡una etapa más!.
Y mirando al infinito pensamos “Ya queda menos…” 

Eva G.

7 comentarios:

Félix dijo...

La subida a Foncebadón es durilla. Seguro que ibais dopados. "El deporte español cada día peor".
Seguir así. (Félix)

Dely Fernández de la Fuente dijo...

Eva, eres una fenomena de verdad, ¡como te admiro!

Asociación Camino de Santiago León dijo...

Gracias por vuestra crónica de un día tan soleado y bien aprovechado. Queremos transmitiros nuestro ánimo para que las durezas del camino sigan resultandoos tan llevaderas. ¡¡Buen Camino!!

Anónimo dijo...

Nos alegramos de que seais unos peregrinos tan constantes en vuestro Camino.
Nabor

rsas0010@gmail.com dijo...

Ánimo peregrinos, estáis haciendo una labor imponente, para vosotros y como ejemplo. Buena entrada y fotos geniales.

Iñaqui dijo...

Bueno... bueno... Esto está casi hecho y tenéis Santiago a la vuelta de la esquina. ¿Qué son unos pocos Kilómetros comparados con lo inmenso de vuestro entusiasmo?. Ya sabéis que lo importante no es llegar, lo verdaderamente importante es "hacer el camino"
Iñaqui

Anónimo dijo...

Sois unos grandes de España. Lo mejor del municipio de San Andrés. Un fuerte abrazo.