viernes, 22 de junio de 2018

4ª etapa del Camino de San Salvador de Oviedo. 4ª etapa Pajares-Pola de Lena.



La Asociación de Amigos del Camino de Santiago de León ‘Pulchra Leonina’ ha realizado el pasado domingo la cuarta etapa del Camino de San Salvador de Oviedo, vinculado a las rutas jacobeas, entre el pueblo de Pajares y Pola de Lena en el Principado de Asturias.

Cuando comencé a escribir esta crónica se amontonaban los muchos y bellos recuerdos vividos. Fue un día ideal para caminar. La niebla que había en el puerto ya no estaba al llegar al pueblo de Pajares desde donde partíamos, si bien se quedó durante un tramo de la etapa en forma de «panza de burra» que dicen los canarios. La naturaleza desbordaba por todas partes después de la temporada de lluvias pasada, y los colores del incipiente verano completaban el decorado. Fuimos muchos tramos por caminos y sendas rodeados de fresnos, castaños, hayas y avellanos. Las flores de miles de especies luciendo sus mejores galas. Hasta las zarzas apuntaban por todas partes sus invasivos y descarados brotes queriendo ocupar el camino. Los extensos prados donde pastaban vacas y caballos completaban el marco bucólico. Este fue el constante atrezo en toda la etapa.
















 Una pronunciada bajada nos lleva desde Pajares a San Miguel del Río donde sus vecinos, aunque acostumbrados, no dejan de sorprenderse ante la fila multicolor de más de cien peregrinos pasando por su pueblo. Subimos a Santa Marina y junto a la pequeña ermita que da nombre al pueblo tomamos una preciosa y larga senda entre la naturaleza que nos lleva a Llanos de Somerón, famoso por sus arvejos, y donde lucen su cuidado caserío, la espadaña de la iglesia y el tejo centenario, muy centenario, en la plaza. Los hórreos, sin embargo, no tienen la misma suerte.




Aquí tomamos de nuevo una senda entre la exuberante vegetación que nos lleva a Fresnedo, la ermita e invernales de San Miguel y Herías. Tras una pronunciada bajada llegamos a Campomanes, cuyo nombre nos suena a todos los leoneses por la autopista AP 66 y por la construcción del enorme túnel de la variante ferroviaria por el que en la actualidad solamente sale gran cantidad de agua de nuestra montaña, aunque tenemos la esperanza de que algún día lo que salga sea definitivamente el tren.






 Una cuidada pista asfaltada y peatonal que discurre por la orilla derecha del río Lena nos lleva a Santa Cristina de Lena donde el arte y la historia completan el paisaje.

Esta ermita del siglo IX pertenece al estilo prerrománico asturiano o ramirense, junto con San Miguel de Lillo y Santa María del Naranco entre otras, que datan de la época de Ramiro I que reinó en Oviedo del 842 al 850. Este rey había sucedido a Alfonso II el Casto en cuyo periodo se descubrió en Compostela la tumba atribuida a Santiago.

Una de las decisiones que tomó Ramiro I fue repoblar la ciudad de León con los cristianos que vivían protegidos en las montañas, pero poco tiempo después fue arrasada la incipiente urbe por Abderramán II de Córdoba y los cristianos tuvieron que refugiarse de nuevo en las montañas a esperar mejores circunstancias.

También en su reinado se produjo la mítica batalla de Clavijo en la que los cristianos derrotaron a los musulmanes con la «milagrosa intervención de Santiago». Esta batalla fue incluida por primera vez en la historia que escribió el arzobispo de Toledo Rodrigo Jiménez de Rada en el siglo XIII, en la época de Alfonso VIII de Castilla y Fernando III, para ensalzar épicamente el Reino de Castilla, con tanto éxito que dejó en segundo plano al Reino de León incluyéndolo en la practica desde entonces en el reino castellano.

La ermita es Monumento Histórico Artístico desde 1885, Patrimonio de la Humanidad desde 1985 y está situada en un alto cerro con excelentes vistas sobre el entorno. Tiene forma de cruz griega no habitual en aquel reino por lo que se cree que fue construida por arquitectos venidos de fuera. Está rematada en bóveda de cañón sobre arcos fajones y la nave principal a dos niveles, con la zona del altar más alta, lo cual facilitaba independizarla durante la consagración ya que en el rito religioso primitivo no se permitía al pueblo asistir en directo a ese momento transcendental de la misa.





Continuamos el camino hasta Pola de Lena, fundada por Alfonso X en 1266, donde pudimos disfrutar también de las excelencias gastronómicas de la comarca.

Es un trazado totalmente recomendable por su belleza, su historia, su cultura y su gastronomía. Nosotros lo dejamos aquí y retomaremos el camino en septiembre después de las merecidas vacaciones.

Feliz verano y buen camino a todos.
Texto . Anselmo Reguera





sábado, 16 de junio de 2018

Camino de Santiago Mozarabe. Etapas 16ª y 17ª. Dornelas, A Susana, Santiago de Compostela.



¿ Que hay mejor, para un peregrino que el anhelado abrazo al apóstol ?
 Quizá por esta razón apenas pasaban 2 minutos de las seis de la mañana del 2 de Junio y ya me encontraba con otros mas de cien  compañeros de la Asociacion de Amigos del Camino de Santiago de Leon ¨Pulchra Leonina ¨,  en la plaza de Sto. Domingo. Las caras despejadas y sonrientes de los demás confirman mi teoría. El autobús sale apenas un minuto después de la hora prevista. ( lo nunca visto)











Se duerme menos que en anteriores viajes y a la 11 de la mañana horario previsto, estamos dejando atrás Dornelas, de la que salimos por carretera, para enseguida tomar un bonito camino con olor a pino y eucaliptos. Tiempo nublado pero templado, nos facilita la caminata en la que alternamos caminos y pistas asfaltadas que llaman ahora a las viejas y antiguas carreteras en deshuso. Dejamos atrás Castro y llegamos a Puente Ulla hora y media después del inicio, el albergue está cerrado, no podemos sellar, pero si lo hacemos en los bares de la localidad, algún compañer@ se queda para el bus y los demás continuamos a A Susana, más asfalto que tierra en este tramo que realmente tiene poco que ver, o quizá el ansia de ver las torres de Compostela, desmerezca lo que vamos encontrando al paso, una pequeña ermita llamada de Santiaguiño, que data de 1676 y llegando a Outeiro, pondremos el último sello de ruta en la credencial, el siguiente será ya en la oficina del peregrino en la catedral.
 Un bonito y aromático bosque nos lleva a una pista asfaltada y al cruceiro de Lestedo, donde giramos a la derecha y nos aparece el monte Sacro que desde aquí será una constante hasta el final de la etapa en A Susana. Uno de los 2 bares restaurantes está cerrado, aunque con la terraza montada y será en estas mesas donde los peregrinos de bocata, aprovechemos para  comer.
 Una hora antes de lo previsto estamos todos sentados y acomodados en el autobús que nos lleva la Vía Lucís una residencia de ejercicios espirituales en el extraradio de Santiago y donde los casi 100 cuerpos de cansados peregrinos cenarán y pernoctarán en unas más que humildes y poco cómodas instalaciones.





Tras otro par de kilómetros, la mayoría estamos en el Obradoiro, aprovecho para el abrazo al Santo y una vez más me vuelvo a emocionar al hacerle mis calladas peticiones. ( impagable este momento ). La misa oficiada por el obispo-auxiliar de Santiago un leonés de Selga de Ordas, que nos recibe con cariño y menciona nuestra presencia en varias ocasiones a lo largo de la Eucaristía. A la salida los componentes del coro de la asociación, cantan un par de canciones del Camino, siendo aplaudidos por el numeroso público que sale de la catedral. Vuelta al alojamiento, pues se tarda y hay que andar bastante, la mayoría nos fotografiamos con “Las Marías” una famosa escultura a pie de calle que homenajea a dos ciudadanas compostelanas.
 Para muchos compañeros es la primera vez que cenan lentejas, aguadas pero de buen sabor, un muslo de pollo al horno y unas patatas gallegas, junto con un yoghurt comido de prisa y corriendo, pues nos apresuran en el desalojo, para preparar el comedor para el desayuno. Y la mayoría de la gente se mete a la cama sobre las 22’00 Horas. Otros salimos a tomar un café por la zona, pero poco más de una ora después estamos en la cama. En esta nos despertará una copiosa lluvia que cae sobre Compostela a las 6’30 horas y que seguirá hasta pasadas las 8’00. Media hora más tarde ya con el equipaje en el bus, estaremos rumbo a A Susana, desde donde nos faltan por andar 8’800 Kms. para llegar a Santiago.













Hoy tendremos preciosas vistas de valles, urbanizaciones y parques empresariales, aunque de lejos, pero el verdor de los campos contrasta con la blancura de las casa y sobre todo la ilusión por llegar a la catedral, esta vez como peregrinos, hace que todo nos parezca bonito.

 En Angrois tomamos la calzada empedrada de Sar. Y ¡ Aleluya ! vemos el cielo en la tierra, pues nuestros ojos divisan las torres de Compostela. A muchos nos gustaría detenernos en la colegiata de Sar a la entrada de Santiago, pero no lo hacemos y continuamos subiendo la cuesta que nos llevará a pasar por la Porta de Mazarelos, según nos cuentan único resto de la antigua muralla de la ciudad . Plaza de la Universidad, rúa da Caldeireria y cuesta abajo por la rúa Xelmirez, respiramos en el Obradoiro. ¡Por fin! 368 Kms después de salir de Granja de Moreruela.







A partir de aquí despiporre, unos a cambiarse en plena calle o en el autobús, misa, cañas y compras. Comidas en distintos restaurantes y por grupos de amigos del Camino. A las 17’00 horas y con un cargamento de cajas de tartas de Santiago, ponemos rumbo a León al que tras la habitual parada en Válcarcel , llegamos poco antes de las 22’00 horas, contentos, satisfechos, por el deber cumplido, pero con un poso de tristeza y nostalgia por el final. ¿Cuando será el próximo abrazo al Santo?.
Texto ; Paco Gomez.