lunes, 12 de octubre de 2015

Etapa inicial: De Velilla del río Carrión a PuenteAlmuhey, Viejo Camino de Santiago

Hacer esta etapa era una asignatura pendiente. Cuando empezamos a investigar el “Viejo Camino de Santiago” los amigos de la Asociación Pulchra Leonina fuimos a Guardo y por Cegoñal llegamos a Puente Almuhey. Los miembros de la Asociación de Vizcaya marcaron la ruta por Valcuende y aunque ambos me pillaron de novato, releyendo el Documento que narra la peregrinación de la reina Leodegundia en el año 902, que recoge el libro del “Vexu Kamin” de Julián González Prieto, que nos ha servido de guía para marcar la antigua ruta medieval, llegué a la conclusión de que el recorrido histórico de los magnates navarros pasó a los pueblos de nuestra provincia de León por más arriba, tal como allí se indica: “Y descansaron en el monasterio de San Román de Entrepeñas y mas cerca otro pueblo con muchas aguas que curan y llaman Velilla".
 
Velilla-Caminayo-Morgovejo-PteAlmuhey

Así que nos dirigimos a Velilla para desde allí rastrear el Viejo Camino siguiendo las pistas que nos da el libro: "Pasando junto a una loma que llaman Morra de Santiago y la ermita de nuestro patrón y más abajo el monasterio, me dijeron haber visto los aluches por unos prados. Estaban en el corro, todos con madreñas, los de Morgovejo y Prioro y dentro del corro los mozos de ambos pueblos agarrados trataban de tirarse y pudo uno de Morgovejo que no cayó. Dieron convite a los perdidos y sus gentes y me dijeron que mientras duró unos se bañaron en las aguas que manan por allí. Y llegaron a Puente Almuhey donde se cuida a los peregrinos".

De aquí se deduce que de Velilla vienen a Caminayo, por una amplia vía por el monte, que actualmente se llama "de las minas" porque por ella iban los mineros a su trabajo, hasta las de Velilla.
Por esas casualidades del destino, que tanta gente dice que no son casualidades sino destino puro y suave, fuimos acompañados de un guía de excepción, Zosi el presidente del pueblo de Caminayo, pueblo, que por su proximidad con la Morra de Santiago marcará nuestro siguiente punto en el Viejo Camino.

Puente de Velilla

En Velilla del Río Carrión hicimos la foto de rigor junto al puente medieval construido sobre otro romano del que se conserva un solo arco, los otros dos se los llevó una riada en 1912.
No visitamos las fuentes Tamáricas que ya cita Plinio el Viejo y que se vienen situando tradicionalmente en La Fuente Reana, posiblemente una corrupción de “Romana” ¿la razón? Es de mal agüero intentar visitarlas cuando no corre el agua como le sucedió al legado Larcio Licinio que después de su pretura fue a verlas cuando no corría el agua y murió a los siete días. Aunque muchas personas las visitan cada día sin que las pase nada y si no vas a mirarlas jamás sabrás cuando tienen agua.

La fuente también puedes verla en internet, tiene tres arcos de piedra y seguro que a los antiguos cántabros les impresionaba el ruido subterráneo para empezar a manar. Después, al perder presión el sifón se seca casi instantáneamente. Al ser un lugar de culto fue cristianizado con una ermita, la de San Juan de las fuentes divinas, siguiendo la tradición de relacionar el agua con San Juan Bautista.

reana

Pero ¿por dónde siguieron su camino los peregrinos de nuestra historia? Volviendo al “Vexu Kamin” de Don Julián González: “Pasaron junto al lugar que llaman Morra de Santiago y la ermita de nuestro patrón y mas abajo el monasterio” 

El lugar de la Morra y el Hoyo de Santiago existen como topónimos, próximos al pueblecito de Caminayo, así que allí dirigiremos nuestros pasos y los símbolos jacobeos nos lo atestiguan desde la iglesia.

DSCF2479

La senda va cogiendo altura suavemente y es amplia. ¿sería en tiempos una calzada romana? Nuestros peregrinos medievales dicen que iban "siempre por senda romana" y ya nos había advertido el padre Martíno que durante las guerras cántabras los romanos construyeron multitud de calzadas de conquista por las montañas, para desde lo alto hostigar a los montañeses, hasta rendirles...sería como lo que salvando las distancias llamamos cazar al hojeo.

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Nos desviamos para subir a lo alto de la Collada, llamada Torre Magalana, donde se encuentra el Hito, o Fito nombrado cariñosamente Tío Pinao.

Fito de Torre Magalana

Desde aquí se ven todas las bajadas de la Vía, hacia Valderrueda, a Morgovejo, a Caminayo... Se ven las explotaciones mineras, hoy fuera de uso.

Velilla de Guardo

Al fondo Velilla, la térmica, Guardo...

montes de Caminayo

También teníamos una magnífica panorámica sobre todas las montañas alrededor, desde Espigüete, Las Pintas, PeñaCorada...

Desde Torre Magalana

Sobre aquella montaña se divisaba un río fósil, según nos indicó Zosi.

montes de Caminayo

Contemplábamos los montes tapizados de robles y hayas... Era maravilloso, con el valor añadido de que en esta época del año tuvimos ocasión de escuchar la “Berrea” de los animales en celo.

Bosques de Caminayo

Caminayo es el pueblo donde como antes dijimos viven Zosi y su familia que nos acogieron con esa cordialidad que saben hacer las gentes de la montaña, nos enseñaron la iglesia con su pila bautismal que se trajo de Santa María de Mental, una casería que en lo civil pertenece a Prioro y en lo eclesiástico a Caminayo. También posamos en el arco románico de la iglesia.

Puerta iglesia Caminayo

Estamos también en deuda con D. Matías Diez Alonso por su libro “Las cabeceras del Cea” pues no nos cansamos de estudiar su copiosa información. Explica Don Matías de dónde procede el nombre de Caminayo, si procede de Kaminia, significa horno para hacer leña, pero también puede derivar de un camino difícil. Finalmente la acepción que más nos gustó fue la que procede de las Caminae, las ninfas romanas de agua, que a buen seguro habitan en las cuevas, que hay aquí y que la leyenda cuenta que están esperando ser rescatadas por algún mozo del lugar en la noche de San Juan.

Nuestros pasos se detuvieron frente a una de las alcantarillas del pueblo, que ostenta la concha santiaguera que señaliza el Camino Jacobeo.

Alcantarillado de Caminayo

Pero lo que más nos impresionó fue la copa concejil que aún se conserva, que lleva la inscripción “Soy de la billa de Caminayo año 1726” todo un honor pues por ella bebían antiguamente los regidores y los de estado noble, mientras los del estado general lo hacían por un cuerno de toro, que no se conserva. Quedan algunas copas concejiles más en la provincia, pero ninguna tan bonita y cuidada como esta.

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En Caminayo se conservan las tradiciones, pues llevábamos la referencia de preguntar por Felipe, que nos informaría de todo y allí encontramos a toda su familia dispuesta a ayudarnos. Zosi nos habló de una cueva que en realidad era una mina que atravesaba la montaña por debajo sin tener que subir a la cresta como lo hicimos nosotros, de la cuevona donde están las janas con sus tesoros... aunque el verdadero tesoro es la amistad que nos brindan estas gentes.

Begoña nos llevó hasta la casa de Jesús y con su familia hablamos de caminos, fósiles, topónimos, leyendas y de la historia del cura de Besande, fusilado cuando la francesada.

Nos hubiera gustado seguir más tiempo con nuestros amigos, pero el día sigue y los peregrinos tendremos que seguir hasta el siguiente pueblo, eso sí ya no tenemos que hacerlo como indican nuestros viejos pergaminos:

“Los muchos peregrinos que vienen por los montes dijeron que iban muy juntos por los lobos y los osos que atacan a los que van solos”

porque íbamos protegidos por Roy el perro de Zosi que también tuvo la deferencia de acompañarnos en todo el trayecto.

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El siguiente pueblo con el que nos encontramos es Morgovejo pero antes a nuestra izquierda aún se conserva el topónimo de Thorales donde hubo un monasterio, creemos que es este al que se refiere el documento de Leodegundia que hemos citado más arriba.
Morgovejo tuvo preceptoría donde se educaron militares, juristas, médicos y seminaristas. De nuevo leyendo a Don Matías nos enteramos que “Morgo” es piedra dura y “Veio” blanco o brillante y efectivamente así son sus montañas, refulgiendo al sol. No lejos de aquí hubo un castro celta con fundición de hierro y los restos de un castillo medieval, el de Peñafiel hoy Valdecastillo.

Morgovejo

En Morgovejo charlamos con Delfina y su marido, que nos orientaron hacia el puente de Villaescusa y con Pepe, que nos dio cuenta de varias personas del pueblo que estarían encantadas de charlar con nosotros sobre la historia del lugar. En la plaza de la iglesia estuvimos con dos mujeres y una de ellas, Mercedes nos recitó : Por haber crecido tanto/ te llaman castillo viejo/ si llegas a crecer más/ la torre de Morgovejo.

Efectivamente aún se conserva un rumboso torreón para subir al campanario de la Iglesia.

iglesia de Morgovejo

La Iglesia no pudimos admirarla por encontrarse cerrada a cal y canto ¡Otra vez será! Sabemos de sus magníficos retablos por los libros de arte. De hecho aquí deberíais admirar la foto del Beato Juan de Prado natural de este lugar, martirizado por el sultán de Marruecos cuando se encontraba allí de embajador. Mercedes sentía que su breviario esté en Liegos y muy celosamente lo acompañan los vecinos si viene al pueblo en alguna ocasión.

Desviamos nuestra ruta para visitar el puente de Villescusa donde existió un poblado entre Morgovejo y Las Conjas, enclave geológico de espectacular belleza y posiblemente fuera lugar obligado de paso antiguamente.

Puente de Villaescusa

Por este puente don Manuel Rabanal hace pasar la calzada romana al Pando. En este entorno se bañarían los peregrinos del cortejo de Leodegundia pues así dice el Documento:
“(aluches) ... y pudo uno de Morgovejo que no cayó. Dieron convite a los perdidos y sus gentes y me dijeron que mientras duró unos se bañaron en las aguas que manan por allí"
Cerca se encuentra el balneario, uno de los más importantes de la provincia de León, imaginando a las gentes de la “belle epoque” aunque ya se conocía en la época de las thermae publicas de los romanos. Hoy su soledad impresiona.

Balneario de Morgovejo

El Camino sigue a Valderrueda, donde admiramos su emplazamiento escalonado en la montaña aprovechando el sol.

Atrio iglesia de Valderrueda

La iglesia conserva el portalón en el que se acogía los peregrinos en aquellos tiempos medievales, en los que eran llamados “los santos” por haber renunciado a su casa y bienes, para caminar pobremente en busca del Apóstol, intercesor ante Dios, que le prestaría ayuda en sus necesidades. Nos gustó la casa rectoral junto a la iglesia, con cubos amurallados y fuertes paredes de piedra y a la entrada el escudo de los Valbuena.

Valderrueda

El pueblo tiene tres barrios: las viñas, el de abajo y la vega. Cerca del puente de entrada se encuentra el Santuario de la Virgen de la Vega, pero el tiempo se nos echa encima... así que caminamos sin más paradas hasta Puentealmuhey, donde dice el relato que acogían a los peregrinos.

La siguiente etapa va por el valle del Tuéjar siguiendo los pasos de Leodegundia que encontramos en el Documento:
"Llegaron a Puentealmuey donde se cuida a los pergrinos. Caminaron por San Martín y las Fuentes a la vera de Peña Corada hasta el río Esla que por Mercadillo pasaron"


Podéis encontrar el relato de las etapas del Viejo Camino de Santiago pinchando en este enlace de
nuestra Guía del Viejo Camino de Santiago por la Montaña de León.

Podéis ver el reportaje fotográfico de esta etapa pinchando aquí.

Foto y Texto de Rafael Cid y Rosa Fadón


sábado, 10 de octubre de 2015

Guía del Viejo Camino de Santiago en la provincia de León

Os presentamos un camino antiguo, el Viejo Camino de Santiago, Camino de la Montaña o Camino Olvidado, ruta medieval, al pie de las montañas de la cordillera cantábrica, que resurge hoy en día como si entráramos en un túnel del tiempo, metiéndonos en la mentalidad del hombre medieval.

Fasgar

Porque es esta una vía de peregrinación que se usó tras el hallazgo de la tumba del Apóstol Santiago, en los años próximos a aquel 813.

Cuando aparece la tumba del Apóstol aumenta la devoción en todo el mundo cristiano, promovida por los reyes, Alfonso II el Casto, el gran difusor, o Alfonso III el Magno, el gran repoblador de estas tierras leonesas, entre otros. Vienen peregrinos de todos los puntos de España y de la Europa Cristiana.

Se diseñó el Camino a la orilla de las montañas, huyendo de la amenaza árabe, amparados los peregrinos por los nobles encargados de la repoblación, al calor de monasterios y hospitales.

Los peregrinos recorren el Viejo Camino caminando sobre las calzadas romanas, trazadas durante las guerras contra cántabros y astures en la dominación romana y los cuatro siglos de su posterior estancia en la Península Ibérica.

Investigadores de las huellas romanas, como el P. Martino o Siro Sanz, nos muestran las innumerables calzadas, que fueron trazadas en la conquista, nos hablan en sus libros de restos arqueológicos, Vadinienses, topónimos y puentes de origen romano.

Hay libros que citan  las peregrinaciones de reyes y nobles, documentando esta ruta medieval.

Valdorria

Nosotros seguimos un documento, que se incluye en el libro Vexu Kamin, de Julián González. Fue escrito en latín, el año 902 en carta del abad Gundisalvo, del desaparecido monasterio de Viseo, próximo a la Valdorria leonesa, a su fundador San Froilán y se tradujo a la lengua de aquí por el monje Valerio en el 1002. 
Narra la peregrinación a Santiago, del cortejo real de Leodegundia, hermana del rey Alfonso III el Magno, casada con García rey de Pamplona, desde donde inician la peregrinación. El texto va puntualizando la ruta y las curiosidades del viaje, como un predecesor del Códice Calixtino.


Pendones, SFroilán, León


Nuestra montaña, repoblada para recuperar el territorio reconquistado a los árabes, bajo la protección de reyes y magnates, estuvo sembrada de monasterios. Al refugio de los castillos, los bravos montañeses, capaces de cultivar y guerrear al mismo tiempo, van consiguiendo para la cristiandad un terruño recuperado del poder agareno, jalonado por la devoción jacobea.

Fue muy importante la labor civilizadora de la Iglesia. Los monjes se encargaban de reedificar templos y dependencias en las que cobijarse, con los restos de fortalezas romanas y godas, que habían sido derruidas o abandonadas precipitadamente durante el avance musulmán. Reutilizaron las piedras desparramadas y levantaron monasterios, hospitales, ermitas e iglesias. Por eso tantos templos conservan su estructura de fortaleza y están ubicados en lugares elevados, con aspecto defensivo.

El Viejo Camino mantuvo su esplendor hasta finales del siglo XI, cuando la frontera con los moros recuperó las tierras más llanas. Entonces Alfonso VI, abre nuevos monasterios o traslada los que aquí había, para poner en marcha un Nuevo Camino, el Camino Francés y con su política expansionista europea da entrada a los monjes cluniacenses.

Aún la antigua ruta perdura siglos, va adaptándose con varios ramales, que acogen posteriores devociones.

Hoy en día, que todos queremos recuperar nuestras raíces y cultura, nosotros promovemos esta ruta devocional con mucho cariño, deseando dinamizar nuestra provincia de León, esperando que el Apóstol nos proteja.

Virgen de Velilla, León

La Asociación del Camino de Santiago de León “Pulchra Leonina” ha realizado las etapas del Viejo Camino desde su inicio en la provincia de León. Ved nuestros reportajes sobre las etapas: 

1.-  Velilla del río Carrión-Caminayo-Morra de Santiago-Morgovejo-Valderrueda-PuenteAlmuhey
http://rsas0010.blogspot.com.es/2015/10/andando-me-hallo-camino-de-caminayo.html

2.- Guía de PuenteAlmuhey a la Mata de Monteagudo, Virgen de la Velilla
http://rsas0010.blogspot.com.es/2013/01/guia-de-puentealmuhey-la-mata-de.html 
De Puente Almuhey y a La Virgen de la Velilla (río Valdetuéjar)

2.- De La Virgen de Velilla a Cistierna (río Esla).

3.- De Cistierna a la Ercina y a Boñar (río Porma)

4.- De Boñar a Valdepiélago (río Curueño) y a Villalfeide (río Torío)

5.- De Villalfeide a Coladilla y a la Vid de Gordón (río Bernesga)

6.- De La Vid de Gordón a Buiza y a Pola de Gordón (río Bernesga)

7.- De La Pola de Gordón a Viñayo y a Canales (río Luna)

8.- De Canales a Riello y al Castillo de Omaña (río Omaña)

9.- De Castillo de Omaña a Barrio de la Puente y a Fasgar (río Vallegordo)

10.- De Fasgar a Colinas de Martín Moro Toledano (río Boeza) y a Igüeña.
http://rsas0010.blogspot.com.es/2014/10/fasgar-iguena-viejo-camino-de-santiago.html 

Campo de Santiago

11.- De Igüeña a Quintana Fuseros y a Losada
http://rsas0010.blogspot.com.es/2015/05/iguena-losada-viejo-camino-de-santiago.html


12.- De Losada a Rodanillo y a La Virgen de la Peña en Congosto
http://rsas0010.blogspot.com.es/2015/05/viejo-camino-de-santiago-por-la.html
De Losada a la Virgen de la Peña
http://rsas0010.blogspot.com.es/2015/08/29-historias-losada-la-virgen-de-la-pena.html

13.- De la Virgen de la Peña a Bárcena a Cacabelos 
http://rsas0010.blogspot.com.es/2015/09/30-historiascacabelos.html
De Cacabelos a Villafranca y a San Fiz
http://rsas0010.blogspot.com.es/2015/09/31-historiasvillafranca.html
 
En el texto de la peregrinación de Leodegundia se acaba aquí el relato del viaje, pues en Burbia, que es como se llamaba entonces la que después de instituirse el Camino Francés llevaría el nombre de Villafranca, deja de escribir el monje Gundisalvo para que un monje que parte a León pueda llevar su carta al obispo de León, San Froilán.

Pero el cortejo sigue hasta Santiago y regresa por Lugo y Oviedo a veneran las reliquias de la Cámara Santa de Oviedo. En esta guía hemos peregrinado hasta Villafranca del Bierzo, que es el punto hasta el que hay anotaciones para seguir sus pasos y sus etapas.

A continuación os dejamos nuestras publicaciones sobre el Viejo Camino de Santiago por La Montaña Leonesa, que han salido en el periódico La Nueva Crónica de León en los Suplementos de Cultura:

Año 2014:
Etapas del Viejo Camino de Santiago publicadas en el periódico de La Nueva Crónica de León:
http://rsas0010.blogspot.com.es/2014/07/queridos-amigs-el-periodico-de-la-nueva.html

Año 2015:
Historias y leyendas del Viejo Camino de Santiago en la provincia de León, publicadas en el periódico de La Nueva Crónica de León:
http://rsas0010.blogspot.ie/2015/02/la-nueva-cronica-de-leon-vuelve.html



Podéis consultar los siguientes libros:
"Viexu Kamin", de Julián González Prieto
"El Viejo Camino de Santiago“, de José Fernández Arenas
"Moros y Cristianos" de José Javier Esparza
"Roma contra Cántabros y Astures" del padre Eutimio Martino
”La Huella de las Legiones”, Cuadernos de Campo de Eutimio Martino y Siro Sanz
“Por tierras de León” del P. César Morán, Diputación de León, 1987
"Las Cabeceras del Cea" Matías Díez Alonso y Olegario Rdgz Cascos, 2007
“Omaña, pueblos, paisajes, paseos” Julio Álvarez Rubio, Edilesa, 2007
“Guía de Patrimonio Cultural de las comarcas de Cuatro Valles”, Asoc 4Valles, 2001

Consultad también los espacios web especializados en el Viejo Camino:
“Excursiones de Rafa y Rosi":

Asociación de Amigos del Camino de Santiago de León “Pulchra Leonina”:
¡Buen Camino, peregrinos!
   

Fotos y Texto de Rafael Cid y Rosa Fadón


sábado, 3 de octubre de 2015

Etapas del Viejo Camino de Santiago en La Nueva Crónica de León

Queridos amig@s:  En el periódico de La Nueva Crónica de León  estamos publicando las etapas que hemos realizado en el Viejo Camino de Santiago por la provincia de León.

Nuestro objetivo es promocionar este Viejo Camino, que tuvo su esplendor en los años posteriores al descubrimiento de la tumba del Apóstol Santiago, hace más de mil años, en una época en que la España cristiana estaba amenazada por los musulmanes y la peregrinación se hacía bajo la protección de castillos y monasterios al resguardo de las montañas.

El Viejo Camino de Santiago recorría el pie de la Cordillera Cantábrica siguiendo el trazado de antiguas calzadas romanas. Hoy tiene un alto interés paisajístico e histórico.

Por si alguien quiere consultar los ejemplares que ya han sido publicados os pongo aquí los enlaces:

1ª Etapa en la provincia de León: De La Espina a La Virgen de la Velilla

La Nueva Crónica, Viejo Camino Santiago

2ª Etapa en la provincia de León: De La Virgen de la Velilla a Cistierna

La Nueva Crónica, Viejo Camino Santiago

3ª Etapa en la provincia de León: De Cistierna a Boñar

La Nueva Crónica, Viejo Camino Santiago

4ª Etapa en la provincia de León: De Boñar a Villalfeide y Vegacervera

La Nueva Crónica, Viejo Camino Santiago

5ª Etapa en la provincia de León: De Villalfeide a la Vid de Gordón

La Nueva Crónica, Viejo Camino Santiago

6ª Etapa en la provincia de León: De La Vid de Gordón a La Pola

La Nueva Crónica, Viejo Camino Santiago

7ª Etapa en la provincia de León: De La Pola a Canales

La Nueva Crónica, Viejo Camino Santiago

8ª Etapa en la provincia de León: De Canales al Castillo de Omaña


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9ª Etapa en la provincia de León: De Castillo de Omaña a Fasgar

https://drive.google.com/file/d/0B8B6TE9X5vWZWFFLZng2X295OXlIaEpTZC01R2pBRUEtSU1B/view?usp=sharing


10ª Etapa en la provincia de León: De Fasgar a Igüeña


https://drive.google.com/file/d/0B8B6TE9X5vWZLUdUdTJNWHlyUG9FbmJBUlVjWWdxZmIzX0hB/view?usp=sharing

11ª Etapa en la provincia de León: De Igüeña a Congosto


https://drive.google.com/file/d/0B8B6TE9X5vWZN1huTFhZTWJhRDFETmhZendaamRVZ3NPU3ZF/view?usp=sharing

Aquí se acaban las etapas publicadas en los suplementos de este verano en la NCL, pero nuestro caminar por el Viejo Camino de Santiago por la provincia de León no ha terminado, nosotros lo seguimos recorriendo y publicando en este blog y en la prensa. Así que prepararos y sed de los primeros en leerlas y en caminar por estas hermosas localidades, montañas y campos de nuestra tierra.

Texto y Fotos de Rafael Cid y Rosa Fadón



miércoles, 9 de septiembre de 2015

31ª Historias y leyendas...Villafranca en el Viejo Camino de Santiago

31ª Historias y Leyendas El Viejo Camino de Santiago en la provincia de León.
             
 Rosa Fadón y Rafael Cid

De Cacabelos a San Fiz llegamos a nuestro final feliz
Los peregrinos encontrarán historias y leyendas por todo el Camino de Santiago.

31 Villafranca

Para ver más cómodamente el artículo pinchad aquí.

En Cacabelos madrugamos para seguir el Camino, no sin antes encomendarnos a la Virgen de la Quinta Angustia que guarda una de las leyendas relacionadas con siete hermanas que peregrinaban a Santiago y fueron milagrosamente transformándose en imágenes de la Virgen. Comienza esta leyenda en Foncebadón, donde la mayor de las hermanas se quedó curando a la más pequeña que tenía ampollas en los pies, de esas que atormentan a menudo a los peregrinos para expiar nuestros muchos pecados...  

Las otras cinco hermanas exploraron los hermosos parajes de los alrededores del Camino, por los que se perdieron. Así que la hermana mayor para encontrarlas al atardecer subió al pico de la Aquiana y fue entonces cuando contempló el prodigio: sus hermanas esparcidas por diferentes lugares del Bierzo brillaban como por arte de magia, más que las estrellas de la Vía Láctea. Ante tal contemplación la hermana mayor quedó petrificada allí mismo en la Aquiana, donde los pastores del lugar le construyeron una ermita.

Cuando las buenas gentes de esos lugares tuvieron conocimiento de tal cosa, fueron construyendo las ermitas para las demás, allí donde fueron encontradas. Ya hemos pasado nosotros por algunas de ellas, hablando en anteriores reportajes, como por la Virgen de la Peña. A las otras peregrinas se las encontró, cerca del castillo templario en Fonballa la una,  otra en Llamas de Cabrera, otra en Valdeprado pues se extravió y se dirigió al norte hasta el arroyo del mismo nombre y otra más en el valle de Fornela. La ermita de la Quinta Angustia se construyó aquí en Cacabelos para la peregrina que se quedó junto al río Cúa. Pero ¿qué fue de la más pequeña? Ella creyó que había sido abandonada, imaginándose ser una carga para sus hermanas. Entonces fue a esconderse a un bosque cercano a Manzanedo de Valdueza donde también la construyeron una ermita, la de la Virgen de los Escayos. Si os fijáis esta piadosa leyenda de las siete Vírgenes señala los lugares míticos del Bierzo, a los que todo peregrino debería acudir para hacer un alto en el Camino, para visitarlos e impregnarse de su paz.

La leyenda de las siete Vírgenes señala los lugares míticos del Bierzo.

Sigamos tras los pasos que en el año 902 llevaba Leodegundia en su peregrinar:
 “Al llegar a Cacabelos la princesa fue a ver Villabuena donde disfrutó de descansar y visitar el palacio y a sus gentes con quienes vivió su niñez. Y por San Clemente, a través de muchas huertas fuimos hasta un pueblo que llaman Burbia donde se juntan dos ríos, que fue donde don Bermudo perdió con los moros y dejó el reino a don Alfonso, el de las dichas de conocer la noticia del sepulcro, visitarlo y protegerlo.”    “Vexu Kamin” de D. Julián González
Así que caminamos hasta Villafranca, para llegar a San Fiz donde dimos por terminado nuestro Viejo Camino de Santiago, ya que aquí termina el documento diciendo que siguieron a Santiago por:  “las sendas que vos bien conoce en los lugares de su vida de joven junto al Señor”   San Froilán, que era a quien iba dirigido el relato no necesitaba más indicaciones del trayecto.

Al llegar a S. Fiz dimos por terminado nuestro Viejo Camino de Santiago, ya que aquí acaba el relato del documento.

Villafranca , que anteriormente se llamó  Burbia junto al lugar de la derrota  de Bermudo, Villafranca de Bucca Vallis Carceris como se la llama en el códice Calixtino.

En el Siglo XI se fundó el burgo de los francos Villafrancorum  de señorío real, después de los Osorio hasta que en 1486 se creó el marquesado de Villafranca. Hubo un tiempo en que fue capital de la provincia del Bierzo. Ahora lo más importante para los concheiros que andamos por el Camino es que el Papa Calixto II concedió a su iglesia de Santiago  un privilegio por el cual, los peregrinos que no pudieran proseguir a postrarse a los pies del Apóstol por encontrarse enfermos  ganaban el jubileo aquí, eso sí, con tres requisitos: confesar, comulgar y rezar a Dios por el papa Calixto y sus sucesores...

Pero nosotros después de degustar la estupenda gastronomía berciana, nos encontramos fuertes para seguir.

No tenemos espacio aquí para contaros todas las bellezas de la ciudad elegimos el convento de San Francisco, para rendir tributo al Santo peregrino y a uno de los poetas más importantes que han dado estas tierra y que descansa para siempre en este lugar, Enrique Gil y Carrasco.

A medio camino entre Villafranca y Cornatel junto a una  frondosa vegetación divisamos la iglesia del antiguo monasterio de San Fiz de Viso, fundado en el siglo VII por S. Fructuoso, obispo berciano con sangre de nobleza goda. Conocemos su vida gracias a S. Valerio  “Vita Sancti Fructuosi” que cuenta entre sus hazañas la de matar un dragón que asolaba la comarca cercana a San Pedro de Montes.

La Iglesia actual es de finales del XII. Nos sentamos junto a su entrada donde el guarda del monasterio  contó  que durante una de las restauraciones se encontraron en la zona próxima al altar los restos de gruesas paredes probablemente de una cisterna de agua y que el interior de la iglesia fue utilizada como cementerio.

Nos chocó el nombre del monasterio San Juan de San Feliz, parece una repetición de nombres pero resulta que la iglesia del monasterio perteneció a la orden de los hospitalarios de San Juan de Jerusalén y posiblemente con anterioridad a los templarios según indican los paneles.

En San Fiz  los monjes regalaron al cortejo de Leodegundia: 
“vino muy curado y unas escudillas cerradas con lo que llaman orujo y cerezas de su huerta, también comimos botillo que tanto gusta a usted (San Foilán). Allí nos contaron la historia del Peregrino que por no tener para la comida y para la posada le despojaron de su tabardo y del sombrero y al llegar a Santiago allí estaba junto al sepulcro y regresó con ellos muy contento.”

Recordamos que esta misma historia la contó muy bien entre música de gaitas bercianas,  Jovino Andina en un programa de radio sobre el Viejo Camino, en el que también participábamos nosotros.

Vimos pasar a unos peregrinos y sentimos deseos de acompañarlos hasta el mítico enclave del Cebreiro. Como en otras ocasiones visitar su iglesia, recordar la leyenda griálica, rendir homenaje junto a su monumento a D. Elías Valiña gran impulsor del Camino, contemplar las pallozas y la arquitectura tradicional y si la climatología nos lo permitiera, observar las magníficas vistas de las sierras do Courel y os Ancares, pues no en vano nos encontraríamos a 1290 m. de altitud.

En el siglo IX se fundó en el Cebreiro un monasterio regido por frailes de San Giraldo de Aurillac durante casi 400 años. El templo prerrománico conserva la talla de Santa María la Real de O Cebreiro, patrona de la comarca. Si la observáis con detenimiento comprobaréis que tiene la cabeza inclinada. ¡Es por el milagro de la transustanciación! Cuando en la Edad Media el pan y el vino se transformaron en carne y sangre de Jesús.

En la capilla de la derecha veréis el cáliz conocido desde entonces como “el grial del Cebreiro” y las ampollas en las que aún se conserva la prueba de la transustanciación, que fueron donadas por los Reyes Católicos. Esto también tiene su leyenda pues la reina Isabel consciente de la magia, trató de llevarse consigo el fruto del milagro, pero los caballos que transportaban las reliquias se negaron a seguir cuando llegaron a Pereje, cerca de Villafranca e Isabel comprendió así que debía devolver lo sustraído. Milagros o física cuántica, según el gusto de cada cual, no podéis perderos la oportunidad de rememorar estas historias.

Pero en esta ocasión, nosotros lo dejamos aquí en S. Fiz porque la narración de  los pergaminos del Vexu Kamin aquí termina.

A los que se animen a seguir queremos deciros que no os faltarán hermosas historias y leyendas como las que os hemos contado y otras muchas, para acompañaros durante este trayecto vital que también es Vía iniciática y que una vez que volváis de Finisterre os hallaréis transformados.

 

Foto 1: Rafael Cid: Villafranca, puerta del perdón
Foto 2 : Rafael Cid: Villafranca, Sepulcro de Gil y Carrasco
Foto 3: Rafael Cid: S. Fiz de Viso

Texto y fotos de Rosa Fadón y Rafael Cid

miércoles, 26 de agosto de 2015

29ª Historias del Viejo Camino de Santiago. Losada a la Virgen de la Peña


29ª Historias y Leyendas El Viejo Camino de Santiago en la provincia de León.
               Rosa Fadón y Rafael Cid 
 De Losada a la Virgen de la Peña la subida no es pequeña.
Quedamos sobrecogidos ante el paisaje que se divisa desde este llamado “balcón del Bierzo”.
Entramos en  Rodanillo por una plaza que tiene como monumento un carro de labranza, pues en este industrioso pueblo se fabricaron durante muchos años para venderlos por todo el Bierzo. Hasta cuatro talleres trabajaban simultáneamente.
Aunque nos ha acompañado en varios recorridos, dejamos para cuando llegásemos a su pueblo el presentaros a David González, natural de este hermoso lugar, aunque residente por razones de trabajo en Madrid. Conocimos a David la primera vez que viajamos aquí para estudiar esta etapa del Viejo Camino de Santiago y dispuesto a ayudarnos, nos acompañó, nos dio información e incluso diseñó y distribuyó un póster avisando del día en que la Asociación realizaría la etapa ¡Gracias amigo! Juntos buscamos los vestigios de la antigua vía romana por la que discurre el Viejo Camino de Santiago, de la que guardaba memoria, pues en su infancia aún los peregrinos pedían refugiarse en el portalón de su casa.
Juntos visitamos la iglesia de la Rodanillo, para sorprendernos de la riqueza que tuvo, su magnífico  retablo, las imágenes y la cruz procesional considerada una de las mejores de la comarca, los cuadros del pintor cordobés M. Romero que fueron donados en el año 1999. Nos relató las vicisitudes que pasó la iglesia durante la francesada, en la que fueron asesinados los vecinos del pueblo que se antepusieron al saqueo perpetrado por los soldados de Napoleón. Durante la Guerra Civil del 36, intentaron dinamitarla y tratando de evitar las muertes anteriores, fueron las mujeres las que acudieron y consiguieron disuadir a los bárbaros y salvarla. Una imagen de la Virgen de Fátima muestra el orificio de entrada de una bala, que extrañamente quedó enquistada en su interior sin que se encuentre orificio de salida ¿un milagro?
Nos detuvimos en los hermosos rincones de las calles con típicos corredores de madera adornados de flores. Preside un rincón la estatua de San Benito, recordando la ermita que debió de existir en tiempos, quizá de un monasterio del que aún no hay pruebas, a pesar de las pesquisas de D. Benito González autor del libro “Rodanillo, un pueblo del Bierzo Alto” con el que nuestro amigo David colaboró.

¿Habéis observado que por aquí mucha gente se apellida González? Y fotografiamos dos escudos nobiliarios que lucen ese apellido.

Antes de salir del pueblo visitamos el taller de madera, que trabaja con gran cariño y arte Olegario, que también nos acompañó en la etapa desde Igüeña.
Al averiguar el origen del nombre Rodanillo nos encontramos con una leyenda local, que también recoge en su libro D. Benito: dice que cuando quisieron establecer aquí un poblado, tratando de elegir la ubicación, el jefe del grupo sacó el anillo de su dedo y lo puso a rodar diciendo:”¡Rueda anillo, roda anillo, Rodanillo…!”
 El jefe del grupo sacando el anillo de su dedo, lo puso a rodar diciendo:”¡Rueda anillo, roda anillo, Rodanillo…!”
Cruzamos la carretera y seguimos por polvorienta senda de color como de cobre, quizá este tono le ha dado nombre a la siguiente localidad, Cobrana. En su proximidad se encuentra uno de los alcornocales más famosos de Europa. Al entrar atrae nuestra atención una ruina venerable con la balconada de un antiguo palacio que desafiando las leyes de la gravedad aún se conserva en pie.
Era residencia de D. Francisco Nicolás Flórez Osorio 3º vizconde de Quintanilla y Señor de Losada en el siglo XVIII.
Esta familia tiene una historia de amor y muerte que nos viene ahora a la memoria. Fue un lance protagonizado en León, por el 2º vizconde, D. Francisco Luis Flórez Osorio y Guzmán, que se enfrentó en duelo con Manuel Rubín de Celis, Señor del Valle del Duerna, por el amor de una mujer, María  Ana Ruiz de Tenderos de Vivar y Ramírez que todos estos apellidos tenía la dama. En la pelea, el Vizconde da muerte a Rubín lo que obliga a escapar al homicida a  refugiarse en sagrado, a la Basílica de San Isidoro, cuyo cabildo se opuso a garrotazos a que los justicias y los ciudadanos enfurecidos profanaran el recinto. El populacho entró en desafuero, debido al número y contundencia empleada, pero el cabildo había escondido al vizconde y los justicias no encontraron al matador que finalmente consiguió burlarlos.
Y, a todo esto ¿Qué fue de la bella dama? ¿Al perecer uno de los pretendientes accedería a las pretensiones amorosas del vizconde casándose con él? Pues no, esta mujer, que a buen seguro sería muy guapa para encender tales pasiones, entró de religiosa en el monasterio benedictino de las Madres Carbajalas junto a la leonesa Plaza del Grano, que como sabéis cuenta con un afamado albergue de peregrinos.
¿Qué fue de la bella? Pues, entró de religiosa en el monasterio benedictino de las Madres Carbajalas de León
Desde Cobrana comenzamos el ascenso al santuario de la Virgen de la Peña, patrona del Bierzo Alto por el mismo camino que ascendían los devotos de Cobrana, que cada año acudían en romería, como todos los pueblos de la comarca, a pedir la intercesión de la Virgen y los peregrinos que pasaban Camino de Compostela sabedores de que al igual que sucede en Villafranca, si por grave enfermedad tenían que abandonar aquí su peregrinación, recibían las mismas indulgencias que si hubiesen llegado a Santiago.
Nos queda un buen trecho de subida y el sol aprieta. Por entre los pinos contemplamos la silueta del imponente recinto monacal hoy transformado en hotel, aunque está cerrado al público. ¡Ay, se me antoja que estoy llegando a la abadía de Montecasino en Italia, transformada aquí por obra de los genios del bosque en el monte Turcia! (Itur=fuente, agua, que diría nuestro admirado P. Eutimio  Martino) Como corroborando su significado, con lo primero que nos encontramos al llegar a la cumbre es con una gran cisterna ¿de origen romano? que se conserva junto al monasterio.
Quedamos sobrecogidos ante lo impresionante del paisaje que se divisa desde este llamado “balcón del Bierzo”. Quizá fuera santuario prehistórico de culto a la Magna Mater que se cristianizó luego.
Encontrarnos aquí la recurrente leyenda de la imagen que quiere una ubicación concreta. En este caso la imagen fue encontrada por unos pastores que la entregaron al sacerdote de Congosto y la depositó en la iglesia de la localidad. A la mañana siguiente la imagen había desaparecido sin que nadie pudiera explicar lo que había pasado, hasta que los pastorcillos volvieron a encontrarla en el mismo lugar del día anterior, por lo que le construyeron una ermita en ese lugar. Nos hemos encontrado con parecidas leyendas a lo largo del Camino, como la de la Virgen de Soelcastillo, junto a Nocedo de Curueño; la de Pandorado, que por la noche desaparecía de la Omañuela o la de Canales, que no dejaba que la transportaran a Soto y Amío.
Augusto Quintana en sus “Temas Bercianos” nos informa del documento más antiguo que conocemos de este enclave, es de una escritura de 1281. Junto a la ermita se construyó un hospicio para expósitos, un albergue de peregrinos y hasta un convento de Freires del Sancti Spiritus, algo que recuerda la cruz de la orden, que preside la fachada sur del recinto. En 1596, su capellán Fray Gabriel de Aller pidió autorización a Roma para la construcción del monasterio, terminado en 1601. El complejo fue asaltado por las tropas napoleónicas en 1808, expoliado tras la desamortización de Mendizábal en 1835 y el 25 de julio de 1936 incendiado. Pero alcanza un final feliz, tal como a los peregrinos nos gusta, pues después de la guerra civil comenzaron las gestiones para reconstruir el santuario con aportaciones particulares y sobre todo con la ayuda de la familia  Honingman-Ballet, cuyas estatuas para el recuerdo tenemos ocasión de admirar a la llegada a Congosto. El santuario quedó inaugurado de nuevo en 1957 y en las proximidades podemos ver la cisterna y unos muros del claustro del convento.
Después de contemplar las impresionantes vistas desde su mirador emprendemos el descenso, como hicieron los peregrinos de todos los tiempos en  dirección a Congosto, para ver el lugar donde se encontraba el puente que cruzaba el río antes de que el embalse de Bárcena nos cortara el paso en la actualidad. Cuando baja el nivel del agua aún se pueden ver sus robustas pilastras y nosotros seguimos con la mirada el Viejo Camino de Santiago que seguiremos contándoos en la próxima etapa.
Foto 1: Rafael Cid: Plaza de Rodanillo
Foto 2 : Rafael Cid: Cobrana, palacio de los Quintanilla
Foto 3: Rafael Cid: Virgen de la Peña

jueves, 20 de agosto de 2015

28ª: Historias y Leyendas... Losada en el Viejo Camino de Santiago

28ª: Historias y Leyendas El Viejo Camino de Santiago en la provincia de León.
              Rosa Fadón y Rafael Cid

Divagaciones con San Dictino y otros heterodoxos españoles.

Losada es uno de los pocos pueblos en el que los quintos tienen su propio santo patrón.



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Ya se ven las primeras casas de Losada cuando los peregrinos llegamos a la ermita de la Vera Cruz popularmente llamada del Santo Cristo. En el pórtico se refugiaban los peregrinos que hacían el Viejo Camino  de Santiago desde antiguo y los vecinos les llamaban con reverencia “los santos” por su vida humilde y sacrificada.

Antaño, los quintos de Losada subían a su santo patrón desde la iglesia hasta esta ermita.

En otro tiempo, los quintos de Losada, bravos muchachotes subían la imagen de su santo patrón, San Dictino, desde la iglesia hasta esta ermita, a la  carrera, el día de Jueves Santo, como si del Cristo legionario de la Buena Muerte se tratase. Este es uno de los pocos pueblos que yo sepa, en el que los quintos tienen su propio santo patrón, ¡esto nos pareció interesante a los peregrinos! Rebuscamos en los apuntes de otro Camino: el Francés a su paso por Astorga, donde habíamos visto un cuadro de este santo, que estaba quemando sus propios libros, para librarse de una herejía que prendió con fuerza en torno al año 380, el Priscilianismo. Aún a riesgo de disgustar a algunos amigos sacerdotes que sé que me leen, he de deciros que me he encontrado con peregrinos que creen que Prisciliano es quien está enterrado en la seo compostelana, aunque más propio de la sencillez de sus creencias, fuera un enterramiento anónimo en un lugar pontevedrés que llaman Os Martores, que quiere decir los mártires.

¿Por qué os cuento todo esto? Porque San Dictino según dice el P. Flórez en su “España Sagrada” era hijo del obispo gallego Sinfosio. ¡No os asustéis, que en aquella época aún no estaban sujetos al celibato! Procuró para su hijo una esmerada educación intelectual y teológica. Ambos adoptaron la doctrina de Prisciliano y aunque sus obras fueron destruidas, merecieron la crítica de grandes pensadores de la iglesia como San León Magno, San Ambrosio y San Agustín. Las teorías heréticas procedían de antiguas filosofías. Un filósofo llamado Marcos de Menfis adoctrinó a una rica matrona llamada Agape  y al retórico Elpidio, quienes a su vez instruyeron a Prisciliano, un gallego culto y persuasivo que atrajo una gran cantidad de seguidores, entre ellos varios obispos como Sinfosio y su hijo Dictino.

Se dijo que Dictino, como Prisciliano, exponían que el bien y el mal son asimilables a dos dioses opuestos, teoría que procede de los persas maniqueos, con Ormuz y Arimán. Marción, filosófo egipcio, sostuvo que el Dios del Antiguo Testamento era irritable y vengativo, muy distinto al del Nuevo Testamento, el Padre de Jesucristo, todo bondad y misericordia. Así en lo material se enseñorea el principio malo y las virtudes espirituales emanan del bueno, que lleno de compasión nos envió a Jesucristo. Explicaban que cuando las almas humanas se lanzaron a la existencia quedaron aprisionadas en la materia carnal que las podía dominar. Algunos encuentran una solución buscando en la mortificación y el ayuno el control de la carne, de ahí que los peregrinos caminemos hasta agotarnos para dar una oportunidad a nuestro espíritu y que se libere de las apetencias de un cuerpo ya debilitado por la fatiga. Proponían una especie de comunidad de bienes, creyendo que alejándose de la propiedad se ahuyentaría la causa de todo mal. Repudiaban la esclavitud. Eran célibes, no reconocían el matrimonio, respetaban a las mujeres, que en aquella época eran separadas en los oficios divinos y sometidas a los hombres. Eran vegetarianos, se abstenían de beber vino. Creían en la independencia intelectual y siglos antes del protestantismo, abrazaron el libre examen de los libros sagrados, como explicó Menéndez y Pelayo en su obra “Historia de los heterodoxos españoles”, para discernir personalmente los errores, tratando de conseguir así la gnosis o conocimiento perfecto.

En el año 380 sus ideas se habían extendido por Hispania y los obispos Higinio de Córdoba y sobre todo Idacio de Mérida inician una persecución a Prisciliano. Acusado de hereje, el propio Prisciliano va a Roma y consigue la benevolencia del César, a pesar de atacar el principio de propiedad privada o el magisterio de la iglesia, pero no logra ser recibido por el obispo de Roma, que en aquellos momentos estaba tratando de consolidarse como primer Papa Dámaso I. Vacante la sede de Ávila, Prisciliano es nombrado obispo en ella y Dictino en Astorga.

Posteriormente acude a Treveris donde en connivencia con el pretor local sus enemigos aprovecharon para decapitarle junto con sus acompañantes. El Papa Dámaso, Ambrosio de Milán y Martín de Tours, entre otros, condenan la ejecución, pero es tarde. El cadáver de Prisciliano es trasladado discretamente a Galicia por sus seguidores, sus escritos fueron tenidos por guía de vida y los obispos Dictino, su padre Sinfosio y los de Braga y Celeris (Caldas de Rey) proclaman santo a Prisciliano.
Pero ¿como se salvó Dictino, su portavoz?  Pues, participando en el concilio del año 400 en Toledo, en el que se condenaron las obras de Prisciliano –cum ipso auctore- y de paso las suyas propias. Tened en cuenta que su tratado teológico “Libra” gozó de gran difusión en su época. En él exponía que se puede mentir para salvar la vida o la religión. 
Los astorganos se negaron a que Dictino fuera depuesto de su cargo de obispo, porque el hecho de ser priscilianista no impidió que hasta el final de sus días diera ejemplo de virtud. Debió de ser muy querido no sólo entre los Quintos de Losada, sino por sus sucesores en el episcopado astorgano, puesto que en el año 925 hace exclamar al obispo Fortis “Santísimo, gloriosísimo y poderosísimo patrono mío después de Dios”. 
Según la tradición popular Dictino trabajó con sus propias manos en la construcción del convento que lleva su nombre en la ciudad de Astorga, donde tradicionalmente se creyó que reposaban sus restos tras su muerte, pero en el año 1550 fecha en que se abrió su nicho lo encontraron vacío. Aunque no es sólo esta la mala noticia pues, hoy desgraciadamente no quedan ni imagen del santo en Losada, ni casi quintos debido a la despoblación que sufre nuestra provincia, ni San Dictino es ya santo,  pues según la wikipedia tras la reforma de 1969 cinco años después de que su imagen “desapareciera”, fue retirado del santoral, por no haber sido canonizado oficialmente.

Se desencadenó una terrible tormenta que amenazaba con arrasarlo todo.

Con tan larga conversación hemos llegado junto a la espadaña de la antigua iglesia, que posiblemente fuera también la del monasterio de Losada, que existió aquí durante la Alta Edad Media.

El lugar se haya impregnado de un silencio casi mágico que invita a la ensoñación, pero en el año1964…desconocemos la causa que movió al párroco del lugar Don Felipe Díaz a vender las imágenes y llevar los retablos a Astorga ¿necesidad de reparar la iglesia, codicia? 

Lo cierto es que cuando se encontraba en su interior de la iglesia con los anticuarios que habían acudido a tasarlas se desencadenó una terrible tormenta que amenazaba con arrastrarlo todo, ¡bancos, imágenes, tasadores y cura, reguero abajo, sin parar hasta Bembibre! Así que los atemorizados personajes de nuestra historia decidieron encaramarse a lo alto de la espadaña que ahora contemplamos, haciendo sonar las campanas Ding Dong Ding Dong. Nadie acudió a la llamada. No se sabe cómo, quizás porque los santos se apiadaron de ellos, la tormenta pasó, la riada se fue y allí quedaron en el campanario de la iglesia sanos y salvos.

Al domingo siguiente el malhumorado sacerdote pronunció una homilía en la que no faltó la alusión de la omisión del deber de socorro de los feligreses y el hombre más socarrón del pueblo tomó la palabra para afear al cura la venta de imágenes, argumentando que fueron los mismísimos santos los que enfadados por la simonía les impidieron acudir a la iglesia.
Nosotros pobres peregrinos, después de santiguarnos, dejamos constancia aquí del suceso tal como nos lo contaron y despacito tomamos la senda que sale de enfrente de las escuelas, que nos llevará casi paralelos a la carretera, pasando por los campos llamados del “Ministerio” (aquí resuena el ya citado monasterio de Losada) y Vega de Viejos.


Blog de Excursiones de Rafa y Rosi
Blog de Asociación Camino Santiago de León“Pulchra Leonina”


Foto 1: Rafael Cid: Losada, Ermita del Santo Cristo.
Foto 2 : Rafael Cid: Losada, Restos de la antigua iglesia.
Foto 3: Rafael Cid: Losada, pozo La Pallarina.


Para saber de Losada podéis consultar:
El libro de Benito González "La villa de Losada: Su historia y sus gentes"